Invitame un café en cafecito.app

De Julieta <xxxxx@hotmail.com>
Para Jose <xxxxx@hotmail.com>
Fecha: 3 ene. 2021 15:31
Usas Hotmail, yo también. Solamente por eso creo que nos vamos a llevar de 10.
Es como el MSN, hubo un momento en que lo dejamos de abrir. Nadie se acuerda bien cuando fue, pero en algún momento sucedió, y nadie se quedó con mensajes sin contestar (espero). Sería una buena novela: un amor que no fue porque él le declaró su amor pero ella dejó de abrir el MSN
Te mando algunas preguntas para conocerte: 1) Lloraste con lo de Maradona? 2) De qué color es tu cepillo de dientes? 3) Tu manera de comer papa favorita? 4) Es la cachaca el ritmo del amor?
En mi cumpleaños de 2019 pedí una torta vegana de todos colores (esas que se empezaron a poner de moda hace poco con la “buttercream” o algo así) a una chica que vende por Instagram y honestamente mis amigxs la comieron y estaban enloquecidxs porque no podían creer que era vegana (Lastima que en 2020 no pude, pues eran los primeros momentos de la pandemia y todo lo vegano artesanal estaba muy cerrado). A mí particularmente no me gusta mucho el gusto a colorante, pero por dentro era una bomba rellena de dulce de leche de almendras (que si está bien hecho es bastante parecido al original) y crema de no sé qué con pedacitos de oreo (la gran salvación del veganismo). (Adjunto foto porque fue muy bonita, perdón por el caos del resto de la mesada pero no tengo otra foto jajajaja)
¿Y vos? Cuándo te diste cuenta que eras feminista?
Sabes andar en bicicleta? Si sí, tenes? Y si sí, de qué color es?
...Cómo extraño esa sensación de boluda cuando te enganchas
Contame qué onda vos, cómo llegaste a Un Amor de Verano, tu top 5 o 10 de libros favoritos, tu opinión más impopular sobre x celebridad/película/serie/libro/programa de televisión. Lo que gustes, me divierte mucho leerte!

De Camila <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 5 ene. 2021 14:08
Para ser honesta: una parte de mi siempre está triste. No lo digo de manera pesimista ni absoluta, sino, lo digo reconociendo que es parte de mi esencia la tristeza y la nostalgia. Aprendí a convivir con ella y a lidiar con mis otros estados de ánimo que son los que me permiten sentirme muy cerca de la felicidad, a veces.

De Lorena <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 4 ene. 2021 14:01
Del lado superficial me gustan esos chicos altos con aspecto de niño victoriano que en cualquier momento le agarra una peste y la queda (vease Timothée Chalamet y similares)
Cuando leí por primera vez tu mail me quedé recalculando porque por momentos parecía que yo lo hubiera escrito. Tampoco soy valiente, para nada, cero. Soy fanática de mi zona de confort y cada acto que me saca de ahí es una tortura para mi mente.

De Marian <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 6 ene. 2021 01:20
Por eso me emociona esta comunicación, no saber quien sos, ni como te ves, ni dónde vivís, con quién, qué te gusta comer ¿te gusta comer? si estudias, si trabajas, si lees, qué te da vergüenza ¿te peinas? el color de la pared de tu cuarto. Me emociona no saber nada de vos y la curiosidad que me genera imaginar tu forma de escribir también me pone un poco nerviosa. La ansiedad de sentirme expuesta, eso también lo extraño un poco.

De Julieta <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 7 ene. 2021 14:56
La maternidark como me gusta decirle a mi... es un arcoíris. No es de color rosa, ni tampoco negro. Tiene todos los colores habidos y por haber. Son las cuatro estaciones en un solo día, en 24 horas. Es desgastante y hermoso. Es difícil, es un crecimiento constante.

De Lorin <xxxxx@gmail.com>
Para Celeste <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 4 de ene. de 2021 12:19
Esta noche encendí el primer fuego del año y te lo mando en esta carta. Una de las mejores cosas que hice fue aprender a encender el fuego. Hoy lo hice con un solo fósforo. Es una hazaña. Estoy en este momento en Gualeguaychú. De vacaciones con mis dos mejores amigas y mi mamá. Una escapada atípica pero está resultando una revelación. Me estoy enterando de cosas increíbles. Algunas tal vez hubiese preferido no saberlas.
Esta tarde terminó frente al río Paraná con un sonido que no había escuchado nunca, o tal vez no lo había tenido en cuenta. El viento agitando las aguas y las copas de los árboles, las chicharras estallando en mis oídos y mi corazón y una brisa cálida y pegajosa avisando que era hora de pensar que un amor de verano estaba esperando la llegada de mi carta. Miré el río y saqué una fotografía mental de la escena que hubiese querido contarte en ese momento, Celeste, pero en cambio guardé esa sensación hasta encontrar el momento justo, que es ahora, a las 12:11 del lunes, luego del asado, los dos vinos y el champán. Se que va a gustarte esta frase por tu presentación que me hizo sonreír de costado. Tenemos cosas en común querida.
No cumplí con ninguna consigna de las que recomendaron los organizadores y la verdad, me tranquiliza.
Es tarde, hay mosquitos y este lugar en el que estoy empezando el año es para mí un paraíso. ¿Vos, nena, dónde estás?
Bienvenida a esta aventura epistolar.

De Rafael <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 9 ene. 2021 11:51
Estoy en Mar del Plata, en Playa Grande, y te escribo desde el celular. Es una situación un poco incómoda, te confieso: el sol no deja pensar con claridad y el teclado se vuelve cada vez más chiquito, más esquivo. Los dedos se resbalan por el protector solar, cobran vida propia, escriben en sánscrito. Tengo que volver y corregir, andar y desandar, enderezar lo que tuerce el predictivo.
Escribir en la playa es una misión difícil, pero quizá por eso mismo interesante. Hay demasiado en contra y uno tiene que hacerse fuerte de algún modo, sacar las palabras de un lugar extraño y húmedo. Las palabras confinadas en el fondo del mar. Ahora siento el ruido crujiente de las olas: es una canción monótona y sabia, llena de paz o de peligro, no sé.
¿Así que sos de Lanús? En una época iba mucho a Temperley (por razones afectivas), me tomaba el 37 que para en la esquina de casa y me bajaba en Lanús a la altura del casino. Había filas interminables de jugadores esperando para entrar, toda la ansiedad en sus manos, los colmillos afilados por el olor de la guita fácil. Me acuerdo de los carteles luminosos, los taxis en la puerta, el ruido de los comercios y de las pancherías. Siempre me atrajo el Conurbano, sobre todo la parte sur,
Avellaneda, Lanús, Banfield. Hay algo muy argentino ahí, algo profundamente nuestro.
Bueno, tengo que volver a trabajar. En mi último mail te adjunté una foto de Ostende: era la casilla del guardavida. Me gustan las casillas de los guardavidas, me inspiran seguridad, podría vivir ahí un tiempo. Una temporada en el mar.

De Laura <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 11 ene. 2021 19:24
Hola como estas?
Estoy retomando el hábito de leer libros, y en este horario busco un rinconcito justito donde da el vientito, voy por el segundo libro. Dicen que lo ideal es tres por mes, veo si llego.
Suena "Buena suerte y hasta luego" en la radio.
Que cosa el apego no?
Creo que es algo que llevo conmigo, capaz sea parte de mi no lo sé aún.
Amo sentir amor y la ternura me parece hermosa, sólo que con el tiempo comprendí que depende de cada persona, que todo tiene que ser recíproco porque si no te absorben la energía, posta creo en eso.
Este año al ser impar lo veo crucial para mi , de cambios. Ojo también me copa mucho la astrología a través de una carta de hace unos días en una tirada salió también lo del apego así que es algo que tengo que extripar de mi. Así que arrastro apego de años y este me propuse abandonarlo.
Después la vida me llevo a deambular por varios lugares, pero zona sur me resulta hermoso. El conurbardo le digo porque siento puro agite y amor ahí. También una personita hermosa vive allí, le digo personita porque es chiquitita y con diferencia de edad en el medio.
Una de mis anécdotas con ella fue en un recital, ella es de esas pibas que te recomiendan bandas nuevas y yo la seguí.
En pleno pogo una lluvia de birra sobre las caras fue gracioso y hermoso porque ella no toma alcohol. También ella ama mis constantes cambios de color de pelo así que en breve la jodo porque ya no quiero más colores.

De Agostina <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 20 ene. 2021 15:12
Siento que llevo siglos escribiendo este mail y que, para cuando lo termine, va a tener la extensión de la Biblia. Quiero contarte muchas cosas y a la vez hacerte cien mil preguntas. Es como cuando te morís de hambre y te sirven una comida que te encanta: empezás a devorar el plato desenfrenadamente, como si se fuera a escapar en caso de no apurarte.

De Paloma <xxxxx@gmail.com>
Para Manuela <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 23 ene. 2021 17:59
Este verano me quedo con dos frases celebres de Lo, que obviamente como dictan las Reglas No Escritas de La Sociedad Secreta de Escritoras y Escritores, las anoté, porque asi somos las que escriben, viste: cuando su ropa no combinaba en colores y se lo dije -porque Lo combina todo- me respondió: "combina en el corazón". Y la otra, mientras "discutíamos" por los días lluviosos vs los días soleados -ella detesta la lluvia y yo la amo, ella ama el sol y yo lo detesto-, me tira, la muy guacha: "cuando llueve yo también lluevo". ¡La desfachatez!
El Sur es un lugar precioso, y me da la sensación que lleno de magia, así que te deseo un buen viaje, y que el viento siempre sople a tu espalda (no soy practicante ni creyente de ninguna religión, pero esa frase es de una oración irlandesa que me gusta mucho); encima te vas con tu novio a una cabañita en el bosque ¡de ensueño! (o de pesadilla, pero no me hagas caso a esto último: es la persona que ama lo oscuro como lo escribe Mariana Enriquez y Stephen King la que te dijo eso).
Quiero contarte que el clima en donde estoy es de esos horribles, fríos, nublados, lluviosos, y me encantan. No podemos salir mucho porque nos olvidamos los paraguas (y yo casi me olvido la cabeza, como acostumbro, ahora te cuento que pasó) pero a mí me encanta no hacer nada y salir al balcón y mirar cómo llueve. Creo que en algún otra vida fui una hedonista, o es parte del legado de mi familia. Mi bisabuelo, el abuelo de mamá, no "trabajó" mucho: era pintor, cantante de tango, y crío a su sobrina junto a su hermano en la misma casa hasta que se casó con mi bisabuela, cuando ya era un señor bastante grande para esa época para casarse. Aunque si a mí me lo preguntas, criar un hije es en sí mismo el trabajo más trascendental y pesado y que nunca termina que puede hacer un ser humano. Por eso nunca voy a tener. Y por eso considero que la gente que juzgó al bisabuelo de hedonista y oportunista es gente que no entiende una mierda. Sobre todo hombres.

De xxxx <xxxxx@gmail.com>
Para Fiama <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 22 ene. 2021 18:53
Yo también analizo a la gente desde los balcones, me encanta, eso también lo hago desde chica. En otros lugares no tanto porque no me gusta mucho ser observada, no la paso muy bien en lugares públicos, sobre todo si estoy sola, entonces trato de hacer todo rápido para irme. Pero me hiciste acordar a que yo hacía mucho eso desde chica y hace mucho no lo hago, porque hace mucho no estoy en el balcón de ningún edificio. Algo que sí me gusta mucho es hacer lo mismo desde una montaña bien alta, desde ahí no llegas a ver personas pero sí casas o monte o ríos, y tenés todo para imaginar qué pasará en esos lugares. Además, estar ahí arriba, tal alto, con esas vistas y con el viento en mi cara, en mi cuerpo, que me enfría y me alivia al mismo tiempo, me encanta, me da paz, es una de mis sensaciones favoritas. ¿Vos sabés cuáles son tus sensaciones favoritas?

De Guada <xxxxx@gmail.com>
Para Ángeles <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 1 feb. 2021 18:12
Hola Angie! Cómo estás? El verano es medio impredecible en tiempos porque los días pasan sin que uno se de cuenta entre planes armados a último momento y siestas abajo del aire para soportar el calor. Pero bueno, acá estoy respondiéndote una semana después, lo cual me sirve para responder tu pregunta porque mi respuesta hubiese sido distinta la semana pasada (literalmente estaba con el corazón roto, emocionalmente hablando). Esta semana ya lo tengo más superado o asumido y me siento mejor. Es por mi ex, nos vimos después de un año para cerrar una separación que en los hechos pasó en marzo del 2020 y nos costó un año muy choto para asumirlo y con una pandemia en el medio que nos daba una excusa para no vernos. Esa es una historia ya muy larga y que creo que pasó y no hay mucho más que decir que que fue mi primera pareja, con toda la intensidad del amor que eso implica, mi primer separación, con todo el dolor que conlleva, y es una separación donde duele más porque nos queremos pero no va más, lo cual lo hace más doloroso aún.

De Iari <xxxxx@gmail.com>
Para xxxxx <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 4 feb. 2021 19:09
Contestando tus preguntas, mi inicio de año fue nada que ver. Tenía planeado cenar con mi papá y mis hermanos y más tarde reunirme con un par de amigues pero mi hermano empezó con algunos síntomas, flashamos covid y decidimos aislarnos. Cuestión que terminé cenando sola con mi mamá y un tío abuelo, que no tenía con quien pasarlo (hermano de mi abuela que falleció en navidad). Tomamos vino y lo escuché contar anécdotas de su juventud, de la colimba, de algún proyecto de ley que redactó de adolescente, de borracheras, de su hermana, de por qué somos parientes lejanos del Chacho Peñaloza. A mí me gusta que me cuenten sus historias. Los hermanos de mi abuela están asustados creo, como si su muerte también estuviera a la vuelta de la esquina y tienen la necesidad de hablar, hablar, hablar. Decir quiénes son, quiénes eran. Es una sensación rarísima. Yo me siento y los escucho.
En general me gusta mucho el año nuevo. Me encanta hacer rituales con mis amigues. Escribir deseos o recuerdos o miedos y enterrarlos o quemarlos. Me gusta todo cuando recién empieza. Los amaneceres, los balances, las agendas a estrenar, las previas, las salas de embarque en los aeropuertos. No me importa que sea una fantasía. Los problemas no desaparecen porque lo marque el almanaque pero banco que ciertas fechas ordenen nuestras narrativas. Si va a haber alguna fantasía, me gusta que gire en torno a que algo puede cambiar, que tenemos derecho a ser otrxs. Si al final somos un montón de ficciones tan válidas como necesarias. O capaz que sólo soy insoportablemente optimista y fan de todo lo que huela a cuaderno nuevo. Seguro que por algo de eso estudio educación. No podés estudiar educación y no creer en la potencia de la natalidad, como dice Arendt.
En cualquier caso, este año no sentí nada. Estoy como desconectada. Se siente como el día 370 del 2020, más que como el primer día de algo. Supongo que se relaciona con el mood de duelo.
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Aquí voy a dejar un par de sentimientos sin conexión y luego voy a cambiar repentinamente de tema. Hoy se cumplen dos semanas desde que no tengo abuela. Lo sé pero no lo siento. ¿Tiene sentido? Si lo sintiera no podría levantarme de la cama ni pensar ni respirar y no estoy dispuesta en este momento. No puedo. Si solo cumplieramos nuestros deseos, hace dos semanas estaría tirada en la cama de mi mamá para que ella me haga mimitos en el pelo. Mentalmente estoy en esa posición. Incluso cuando estoy viendo una película o hablando con amigas. Quiero estar con mi mamá todo el tiempo. Como si el dolor me confundiera tanto que un rincón de mí necesitara correr desesperado al último refugio real de este mundo hostil: el útero que nos parió. Hay un lugar en el pecho donde siempre llueve. Incluso cuando me estoy riendo o jugando a las cartas o leyendo un mensaje o indignandome en twitter. Hay un lugar en mi pecho donde hace frío y me estoy mojando y soy tan chiquita y no hay un puto techito donde esconderme. Quizá por eso estoy tan cansada. Incluso cuando parece que estoy viviendo porque tomo cerveza y hablo a los gritos o hago ejercicio o leo un cuento que me encanta. Tengo un cansancio que me penetra los huesos y el cerebro y siento que nunca voy a volver a estar descansada del todo. Nunca nunca. Distraerme es agotador. Puedo entender que no tengo abuela en este momento pero dejar calar en mí la certeza de que nunca más la tendré, requeriría derribar una pared alzada con muchísimo esmero y dejar rebalsar un dique que no sé cuando termina. Hacerme la boluda con lo definitiva que es la muerte requiere mucha energía. Para cuando llega la noche tengo bajas las defensas. No hay estímulos que distraigan mi cabeza y entonces, ocurre: lo sé. En ese momento lloro. No demasiado. Porque mi cerebro entra en cortocircuito y sale corriendo en otra dirección. En una donde no haya lidiar con lo insoportable.
En todas las secciones de nuestros intercambios donde se incluya algo de duelar imaginate que hay un paréntesis que dice: No te asustes. Necesito escribir estas cosas para que se me escapen pero no tanto. No espero respuesta porque no la hay pero necesito ponerle palabras y me viene bien que sea a una desconocida.

De Iara <xxxxx@gmail.com>
Para Mile <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 5 mar. 2021 10:44
para mí el amor es literatura y tengo la sensación de que la literatura nos pertenece a todos. siempre estamos haciendo literatura: narramos la vida, las experiencias non-fiction y terminamos conformando autobiografías. me parece que la vida es mucho lo que nos relatamos sobre ella, entre otras cosas. también siento que el amor puede tomar muchísimas formas, aunque para mí suele ser una fantasía muy bonita - una que a veces me dura poco. creo que me involucro fuerte, pero no siempre a largo plazo. también me da un poco de miedo entregar /tanto/ de mí, capaz en una de esas se llevan algo de todo lo que entregué y no vuelve.

De Mile <xxxxx@gmail.com>
Para Iara <xxxxx@gmail.com>
Fecha: 9 mar. 2021 1:43
la madrugada pega piola. yo si me tengo que sentar a escribir elijo esas horas, me gusta mucho más. no sé si es el silencio o que un poco la noche te envuelve y tiene un misticismo más grande. me alegro por tu noche que pasó, yo brindo con vos a una distancia territorial pero también temporal porque te estoy contestando unos días después. estoy tomando una birra roja. siempre quise que me guste el vino, pero no tomo más que unos tragos, re débil jaja, ya me va a gustar.
está bueno hacer arte per sé sin la idea de dedicarte a eso, siento que es en algún punto sano, fluye y es más fresco porque no es el medio para un fin sino que es el fin en sí mismo y es más -puro-. publicás algo de tus cosas? ya sea fotos o lo que escribís? es re interesante que hagas esas cosas, no te da la sensación de que te sentís menos vacía? no sé.
en cierto punto pensar la vida como literatura me gusta porque siento que tengo el control, pero me cuesta ponerme en ese lugar; a veces me siento más espectadora de todo. respecto al amor, creo que tenes toda la razón. a veces me dejo llevar pero siempre termino creyendo que me entrego demasiado y después me avergüenzo. también tengo un poco ese miedo de no ser suficiente, aunque a veces el amor reconstruye lo que el vacío no me deja florecer: ya sea ver al que me gusta fumarse un pucho en la ventana o mi mamá haciéndome algo rico. cada uno entrega lo que tiene, o lo que puede, o lo que le sale, pero esos momentos donde sentís el confort de ~estar amando o siendo amado~ realmente no pasa desapercibido y es un poco escribir nuestra historia. ahora viene el debate de si esas experiencias son lo suficientemente estimulantes para sentir que valieron la pena. o ahi capaz que yo soy demasiado pretenciosa.

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